Tu navegador (Internet Explorer 7 o anterior) está obsoleto. Tiene fallas de seguridad y no puede mostrar todas las características de este y otros sitios web. Aprende a actualizar su navegador.

X

La colaboración inteligente o cómo pedir un favor.

Es normal en conferencias, entrevistas, post y tweets varios invocar la importancia de la colaboración en un mundo conectado. A pesar lo habitual de esta retórica la realidad, al menos en mi experiencia, es bastante distinta, y podríamos decir que, cuando abandona internet, la colaboración es uno de los valores más mentados y menos ejercitados de esto que llamamos la “sociedad red”. No dudo que el mundo “real” (si todavía existe) cada vez está más influido por las reglas de la red pero en este campo todavía queda un largo trecho, especialmente cultural, por recorrer.

Su falta de “uso” no es sólo habitual en el mundo político (a pesar de ser considerada como uno de los tres pilares del gobierno abierto), también es muy habitual en el mundo empresarial e incluso en el mundo académico, donde las colaboraciones suelen ser una contada excepción y la combinación del yo me lo guiso yo me lo como y el do ut des siguen siendo las normas habituales de comportamiento. Hoy en día la colaboración parece aplicarse sólo cuando no hay dinero o notoriedad por medio. Todavía es poco habitual colaborar sin pedir nada a cambio, compartir contactos, involucrar a otros más especializados en un proyecto profesional, e incluso retuitear algún éxito de la “competencia”. Al final casi siempre intentamos hacer nosotros todo, vender nosotros todo, y conservar nuestros contactos e información en exclusiva… Así las cosas es difícil creer que caminamos irremisiblemente a una sociedad donde la colaboración sustituiría a la competencia.

La colaboración se materializa, entre otras cosas, en el gesto de pedir y que te pidan favores. La manera de hacerlo es, en mi opinión, bastante reveladora en la que se entiende la colaboración. Por eso, en base a experiencias muy recientes, he decidido reunir algunos pequeños “consejos” para pedir un favor:

1. Aunque pueda resultar evidente usa el “por favor”. Hay personas que parece que te hacen el favor de pedirte un favor, piden favores como si repartieran condecoraciones, como haciendo “que parezca un accidente”.
2. Ahórrale a la secretaria. El favor se justifica en cierta relación de confianza, no crees innecesariamente intermediarios.
3. Intenta no jugar en casa. Desplázate a su oficina o queda en un sitio que venga bien a la otra persona.
4. Intentar llegar puntual, no hagas esperar… cualquier cosa que no añada un esfuerzo adicional al favor que pretendes.
5. Piensa qué le puede aportar al otro lo que le estas pidiendo, trata de plantear tu proyecto de manera que pueda sacar algún tipo de beneficio real.
6. Mide el grado de confianza y la capacidad de interlocutor. Ni abuses, ni obligues a decir que no, y por si acaso deja siempre la puerta del no muy abierta.
7. Pide cosas “serias”, y que no puedas conseguir de otra manera. Que el favor no sea una vía para ahorrarte esfuerzo.
8. Deja claro la importancia de la ayuda que solicitas y la idoneidad de la persona a la que estás pidiendo el favor.
9. Ofrece toda la información, incluyendo efectos secundarios y posibles daños colaterales.
10. No plantees nunca tu propuesta en términos de reciprocidad: “como yo te he…” pero no dejes de pensar nunca en otras formas de ayudar al otro, aunque no tengan una relación directa con tu proyecto.
11. Da las gracias… (e intenta pagar la cuenta)
12. No seas pesado en el seguimiento de si ha podido hacer aquello a lo que se comprometió pero…no dejes de mantenerle informado de los avances relacionados con tu propuesta (aunque no estén directamente relacionados).

¿Se te ocurren otros consejos?

PS. A pesar del tono un poco negativo del post, sigo pensando que, como decía Carmen Díez de Rivera, “La generosidad es la forma suprema de la inteligencia”, y que invertir en los demás sigue siendo la mejor inversión, aunque a veces parezca que “toda buena obra tiene su justo castigo”. Los que me conocen tendrán que decir si consigo ponerlo en práctica.

Mapa de relaciones y afectos

Celebrar el cumpleaños, sobre todo si son 40, es una buena excusa para reflexionar sobre lo vivido, lo dejado de vivir, errores y aciertos, omisiones (siempre las omisiones) y también sobre las relaciones, que hoy en día determinan una gran parte de nuestra vida. Quizás por eso decidí comenzar un experimento que tiene que ver con las redes de relaciones y afectos y sus canales de comunicación. (el año pasado hice un primer intento pero no logro encontrar la información).

Se trataba de llevar la contabilidad de las felicitaciones recibidas durante esos días y clasificarlas en función del canal y el origen geográfico. Puede que a algunos, éste ejercicio de disección relacional les parezca frío, inútil o un pelín exhibicionista pero estoy convencido que un mapa de mis relaciones personales me puede dar muchas pistas para entender y mejorar la calidad de estas, convencido que en la sociedad red, las relaciones personales son la gasolina que mueve el trabajo, el conocimiento, el ocio… la vida.

Empecemos con los datos:
Mensajes recibidos: 280

Conocidos fisicamente: 280
Conocidos sólo virtualmente: 0

Primer mensaje recibido (hora española): 26/9 a las 19.50 (desde la India)
Último mensaje recibido (hora española): 28/9 a las 7: 30 (desde EEUU)

Canales utilizados:
Felicitaciones en persona: 15
Felicitaciones por telefono 14
Felicitaciones vía mail: 18
Felicitaciones vía SMS: 6
Felicitaciones vía facebook 147 (5 mensajes)
Felicitaciones vía Whatsapp 82
Felicitaciones víaTwitter público: 9
Felicitaciones repetidas: 16

Origen de las felicitaciones no españolas:
México 9
Brasil 8
Argentina 7
EEUU 7
Venezuela 4
Chile 4
Ecuador 3
El Salvador 2
Colombia 2
Rep checa 1
Bolivia 1
Italia 1
Uk 1
Polonia 1
India 1
Alemania 1
China 1
Perú 1
Nicaragua 1
TOTAL: 56 (21%)

A la luz de esta información, que se podría profundizar todavía más, me vienen a la cabeza una serie de reflexiones:

– Los días en la globalización tienen 35 horas
– El peso de lo internacional en las relaciones sigue creciendo, más del 20% de mis relaciones viven fuera de España.
– Lo presencial es imprescindible, he conocido en persona a todas las personas que me han felicitado.
– Los vínculos débiles y fuertes se distribuyen, esencialmente en función del canal. 29 personales (llamadas o presencial), 88 intermedios (whatsapp y sms), no se exactamente dónde meter el mail (18) y 161 más impersonales (facebook y twitter). Los vínculos debiles utilizan los canales más generales, y más sencillos, como facebook, donde el uso de las herramientas adecuadas (el recordatorio de cumpleaños) y la facilidad tienen un efecto multiplicador.

“Comunidades virtuales y redes sociales”, José Antonio Gallego. Redes para profesionales.

Desde hace tiempo me preguntan con frecuencia si los políticos saben usar las redes sociales. La verdad es que, aunque tengo claro que la respuesta sería no, hasta hace unos días no acertaba con la explicación. Por un lado es evidente que los políticos, o sus equipos, dominan cada vez más las herramientas y hacen un uso de las redes sociales, que podríamos llamar ortodoxo. Por otro el uso que de las redes hacen los políticos no se ajusta a las posibilidades que cualquiera con un mínimo sentido común es capaz de intuir detrás de las redes. Temas como la creación de agenda, adaptada a los nuevos tiempos de la comunicación, la localización de públicos objetivos de la campaña, el reclutamiento y la articulación de equipos de voluntarios que contribuyan activamente con la campaña, el probar el impacto en la opinión pública de determinadas medidas… serían sólo algunas de las posibilidades.

La respuesta la encontré hace unos días en el nuevo libro de José Antonio Gallego “Comunidades virtuales y redes sociales” (aunque el título no sea de lo más comercial, les aseguro que el contenido merece la pena): Los políticos conocen las redes pero desconocen absolutamente las normas de las comunidades, políticas, que están detrás.

Ese es el gran acierto del libro, analizar brevemente las herramientas (redes sociales) y centrarse en las personas (comunidades), y hacerlo de una forma clara, didáctica y muy práctica (alimentada de experiencias personales en la gestión de comunidades diversísimas).

El libro responde a todos aquellos que llevan tiempo preguntándose “ y esto ¿para qué sirve?” . Y lo hace poniéndose a la altura del usuario no experto, lo explica en el idioma de la empresa y los resultados, sin palabros incomprensibles ni apelaciones a la fe. De esta forma aporta ideas interesantes tanto a los que se mueven en este campo, también a los que llevan bastante tiempo, y a los que lo miran con recelo (como una moda pasajera).

El punto de partida es el análisis del papel que las comunidades pueden desempeñar en una empresa distinguiendo entre:

a) empresas que satisfacen necesidades de una o varias comunidades ya existentes. (en el que analiza los casos de indudable éxito como ticketea y mumumio)

b) empresas que optimizan uno o varios eslabones de su cadena de valor como consecuencia de entender las comunidades. Rompiendo con la práctica habitual que entiende las redes sociales como un complemento de las actividades de marketing, de eficacia aún por demostrar, José Antonio presenta una serie de campos en los que las comunidades han mostrado ya su eficacia: Servicio postventa/atención al cliente (casos de Dell o HP), operaciones (Blueservo, proyecto colaborativo para vigilar la frontera de Texas), desarrollo tecnológico (Fold it, eterRNA, o Innocentive), algo que llama abastecimiento (con el caso de Threadless) y que es más bien acumulación de talento, Comunicación (Toyota), Recursos humanos (Goretext, WholeFoods o Linden Labs) y, finalmente, Marketing y ventas (Lego, Paranormal activity, Clínica Mayo). Aunque no la cita expresamente, en distintos momentos del libro se refiere a la capacidad del comunitty manager de realizar labores de “inteligencia”, detección de crisis, medidor de cierto estado de opinión, que, en mi opinión, merecerían un apartado propio.

En el camino nos cuenta los pasos para trabajar una comunidad, sea del campo que sea:

1. Analizar a fondo la empresa y su oferta de valor
2. Detectar comunidades relacionadas a través de la monitorización y la localización de líderes de la comunidad. (sabiendo que la comunidad de fans es probablemente la más difícil de conseguir)
3. Analizar a fondo las comunidades detectadas. Buscando lo que les motiva y los puntos de convergencia con la actividad de nuestra empresa.
4. Ofrecer posibilidades concretas de colaboración que encajen con los valores y motivaciones detectadas.
5. Medir resultados que respondan al: incremento de ingresos sin alterar el modelo productivo, encontrar nuevas áreas de negocio o ahorrar costes, al realizar tareas de manera más eficiente.

Y los grandes errores, fruto de no terminar de conocer estas reglas: el intento de evitar la publicación de determinadas imágenes o informaciones, el ya mítico “efecto Streisand” (repetido por Digg en el caso de la Motion Pictures Asociation, los príncipes de Asturías, con la portada del jueves, o Mariano Rajoy, por partida doble: @NanianoRajoy y el uso de la imagen del perfil de twitter); el mal uso de las redes por parte de los empleados (Volvo, Google); y el mal trato a los clientes (United Airlines).

Tras estas pinceladas básicas, perfectamente estructuradas e iluminadas con ejemplos comprensibles para todos, José Antonio cuenta su experiencia gestionando comunidades en World of Warcraft, Ebay o el BBVA, al que añade el estudio de la experiencia de meneame (que a mi me ha sido tremendamente útil desde el punto de vista de la relación de nuevas tecnologías y democracia, y que merece otro post). Todas ellas son experiencias tremendamente instructivas, a las que, en mi opinión, se podía haber sacado más partido relacionando las enseñanzas con lo señalado en los capítulos anteriores, pero en las que abundan mensajes e ideas interesantes como:

– “La comunidad perfecta sería a mi entender aquella en que un simple usuario puede llegar a liderar el proyecto. Es por ello que las comunidades de marca no son puras, pues rara vez sucede algo así, que un cliente o usuario se haga con el timón”.

– “El elemento clave que ha hecho que la Web 2.0 y su concepto colaborativo esté triunfando es la diversión. Diversión en un sentido amplio: experimentación, ganas de aprender, buen humor, innovación abierta, romper reglas…”

– “tener el control del canal es un elemento decisivo”, algo que en su momento, Ebay era cierto pero que cada día creo que tiene menos valor, por el efecto hashtag.

En resumen un libro importante, útil para todos los públicos, y en el que se descubre continuamente la personalidad del autor, una personalidad llena de vitalidad y buen humor, que hacen el libro mucho más fresco y entretenido que el manual al uso, cuya función, de una forma u otra, desempeña.

Algunos cambios en la comunicación provocados por el entorno digital

Me acaban de enviar el número 320 de la revista istmo del Ipade, Escuela de negocios mexicana. Es una reflexión sobre como los entornos digitales están cambiando las reglas de la comunicación que tiene su origen en una charla en la Universidad Panamericana. Seguro que se os ocurren algunas otras cosas que puedan servir para repensar el papel del dircom en estos tiempos.