Tu navegador (Internet Explorer 7 o anterior) está obsoleto. Tiene fallas de seguridad y no puede mostrar todas las características de este y otros sitios web. Aprende a actualizar su navegador.

X

Bibliografía sobre al artículo 155 de la Constitución Española

Estos días se está hablando mucho de la aplicación del artículo 155 de la Constitución Española. Se suele hacer referencia a la falta de desarrollo normativo, más allá del artículo 189 del Reglamento del Senado, al silencio de la jurisprudencia constitucional, más allá de las sentencias76/1983, de 5 de agosto, FJ 12, STC 4/1981, de 2 de febrero y STC 6/1982, de 22 de febrero, e incluso a cierto vacío doctrinal.

Para facilitar el trabajo de aquellos que tendrán que repasar este tema he recopilado una serie de textos sobre el asunto, con enlaces en los caso que se encuentre disponible online.

Obras generales
CRUZ VILLALÓN, Pedro: “La protección extraordinaria del Estado”, en La Constitución española de 1978 : estudio sistemático. Madrid : Civitas, 2008; pp. 689-717

MUÑOZ MACHADO, Santiago: Derecho público de las comunidades autónomas. Madrid : Civitas: 1988-1984

TOLIVAR ALAS, Leopoldo: El control del Estado sobre las comunidades autónomas. Madrid : Instituto de Estudios de Administración Local, 1981

Obras específicas

BALLART HERNÁNDEZ, Xavier: Coerció estatal i autonomies. Barcelona : Escola d’Administració Pública de Catalunya, 1987.

CRUZ VILLALÓN, Pedro: “Coerción estatal”, en Diccionario del sistema político español. Madrid : Akal, 1984; pp. 56-62.

CALAFELL FERRÁ, Vicente Juan: “La compulsión o coerción estatal (estudio del artículo 155 de la constitución española”, en Revista de Derecho Político, nº 48-49, 2000; pp. 99-146

ENTRENA CUESTA, Rafael: “Artículo 155”, en Comentarios a la Constitución. Madrid : Civitas, 1980; pp. 2311-2316.

FERNÁNDEZ RODERA, José Alberto: “A vueltas con el artículo 155 de la Constitución : su relación con los estados excepcionales”, en Actualidad jurídica, nº 603, 2003; pp. 1-5

GARCÍA DE ENTERRÍA, Eduardo: La ejecución autonómica de la legislación del Estado. Madrid : Civitas, 1983

GARCÍA TORRES, Jesús: “El artículo 155 de la Constitución y el principio constitucional de autonomía”, en Organización territorial del Estado (Comunidades Autónomas). Madrid : Instituto de Estudios Fiscales, 1984, volumen II; pp. 1189-1303.

GIL-ROBLES DELGADO, José María: “Artículo 155”, en Comentarios a las leyes políticas : Constitución española de 1978. Madrid : Edersa, 1988, tomo IX; pp. 451-471.

GIL-ROBLES DELGADO, José María: Control y autonomías. Madrid : Civitas,1986.

GIL-ROBLES DELGADO, José María: El control extraordinario de las Comunidades Autónomas : artículo 155, en Comentarios a la Constitución española de 1978. Madrid : Cortes Generales, 1996-1999; pp. [499]-518

GÓMEZ ORFANEL, Germán: “Artículo 155”, en Comentarios a la Constitución española : XXX aniversario. Madrid : Fundación Wolters Kluwer, 2009; pp. 2577-2584

GONZÉLEZ HERNÁNDEZ, Esther: “El control estatal sobre las Comunidades Autónomas : las reformas estatutarias y el supuesto de control extraordinario del artículo 155 CE. El control subsidiario del Tribunal Constitucional”, en Parlamento y Constitución. Anuario, nº 11, 2008; pp. 161-194

GONZÁLEZ HERNÁNDEZ, Esther: “El artículo 155 CE y la LO 15/2015, de 17 de octubre de reforma de la LOTC . ¿ineludible reciprocidad o círculo perverso?”, en Teoría y realidad constitucional, nº 37, 2016 ; pp. 529-557

MENDIZÁBAL ALLENDE, Rafael de: “El control de las disposiciones normativas de las Comunidades Autónomas”, en La Constitución española y las fuentes del Derecho. Madrid : Instituto de Estudios Fiscales, 1979; pp. 1435-1468.

PÉREZ DE ARMIÑÁN Y DE LA SERNA, Alfredo: El Ulster y el artículo 155 de la Constitución española, en El noticiero de las ideas, nº 22, abril-junio, 2005; pp. 12-15

REYNÉS LLAMAS, Marina: “La coerción estatal sobre las comunidades autónomas”, en El fututo territorial del estado español ¿centralización, autonomía, federalismo, confederación o secesión?. Valencia : Tirant lo Blanch, 2014; pp. 577-604
 
RIDAO MARTÍN, Joan: “Las nuevas facultades ejecutivas del Tribunal Constitucional como sustitutivo funcional de los mecanismos de coerción estatal del artículo 155 de la Constitución”, en Revista Vasca de Administración Pública, nº 106, septiembre-diciembre, 2016; pp. 151-188

VILLANUEVA TURNES, Alejandro: “Analizando el artículo 155 de la Constitución Española de 1978”, en Revista Aranzadi Doctrinal, nº 11, 2016; pp. 257-266

VIRGALA FORURIA, Eduardo: “La coacción estatal del artículo 155 de la Constitución”, en Revista española de derecho constitucional, nº 73, enero-abril, 2005; pp. 55-109

Don Pedro de Vega, in memoriam

Subirse en un coche con Pedro de Vega era tentar a la suerte. Según aumentaba la intensidad de la conversación la velocidad iba disminuyendo, hasta llegar a detenerse sin mediar semáforos. A veces daba la sensación de vivir realmente en ese mundo de las ideas de Platón, al que tan bien conocía, del que salía temporalmente para contar lo que había visto.

Don Pedro, como le llamabamos sus discípulos, había nacido para conversar. Alguna vez pensé que el único motivo para que eligiera siempre dar sus clases, en las que hipnotizaba a alumnos de 18 años, a las 8.30 era poder alargar el obligatorio café postclase, siempre tomaba batido de chocolate, hasta el aperitivo. Ir a su casa era un gozoso ejercicio de riesgo. Se sabía cuando se entraba pero nunca cuando se salía. Empezaba comentando la última novedad deportiva, conectaba con la actualidad política, y terminaba hablando de los clásicos. Existían muchas posibilidades de que el discipulo que acudía a su maestro buscando consejo se volviera a casa con los folios sin emborronar y una cita para la semana siguiente.

Llevó el rigor académico hasta un extremo en el que casi llegaba del análisis a la parálisis, lo que le producía sufrimiento, y no es de extrañar que se resistiera a comprometerse con las distintas ofertas de colaboraciones periódicas que recibió. Escribía de manera precisa, atractiva y con mucha facilidad, pero difícilmente quedaba contento con el resultado final, y, en lugar de corregir, muchas veces rompía integramente sus borradores, para empezar otra vez de cero (cuanta sabiduría esparcida por las papeleras de la Castellana). Ese respeto reverencial por la verdad, y la vida que se cebó con él en sus últimos años, le llevó a no terminar nunca su conferencia de ingreso en la academia de Jurisprudencia y Legislación, al que dedicó años de lectura y bocetos varios.

Aún así deja una obra amplia, reconocida en todo Latinoamerica y que se encuentra distribuida en artículos, prólogos, introducciones y conferencias transcritas o grabadas. Pero lo más importante, y asombroso para los que vivimos en cierto modo de llenar papel, es que todo lo que escribió tiene una profundidad y una densidad que se puede decir, sin temor a exagerar, que no sobra nada. Una buena muestra es su gran obra “La Reforma Constitucional y la problemática del poder constituyente” (1985), un libro que treinta años después sigue siendo imprescindible para entender la lógica del Estado Constitucional, y cuya lectura ahorraría muchísimo tiempo y discusiones vanas en esta España, especialmente, ahora que la reforma constitucional se ha convertido en ingrediente obligatorio en casi todos los menús electorales. Parece que el tiempo no pasa sobre sus textos, aunque estuvieran escritos “a caballo de la más rabiosa actualidad”, como sus tribunas en El País de los primeros años, o sus terceras en el ABC (cuyo enlace no puedo encontrar).

Nunca abandonó los clásicos, allí ya estaba todo, solía decir, y a ellos volvió, para quedarse, en los últimos años de su vida. Admiraba la filosofía griega, y el pensamiento político de la Florencia del Renacimiento, donde se imaginaba paseando por los Orti Oricellari, mediando entre Guicciardini y Maquiavelo. O la Francia de la ilustración de Monstesquieau, del que tradujó con maestria junto a su compañera inseparable Mercedes, “El Espíritu de las Leyes”.

Director de la Revista de Estudios Políticos, Doctor Honoris Causa por la UNAM, Miembro de la Junta Electoral Central, Vicepresidente del Instituto Iberoamericano de Derecho Constitucional, Catedrático en Salamanca, Alcalá de Henares y la Universidad Complutense, también tuvo su experiencia mediática como editor de ese experimento periodístico a principios de los 90 que fue el diario el Sol. Mas impulsivo que Maquiavélico, con un corazón enorme. Maestro y un poco padre de toda una generación de académicos latinoamericanos que nunca le retirarón el DON, a pesar de ocupar magistraturas muy relevantes en sus países de origen. Mi segundo maestro,Descanse en Paz.

Foto: UNAM

La colaboración inteligente o cómo pedir un favor.

Es normal en conferencias, entrevistas, post y tweets varios invocar la importancia de la colaboración en un mundo conectado. A pesar lo habitual de esta retórica la realidad, al menos en mi experiencia, es bastante distinta, y podríamos decir que, cuando abandona internet, la colaboración es uno de los valores más mentados y menos ejercitados de esto que llamamos la “sociedad red”. No dudo que el mundo “real” (si todavía existe) cada vez está más influido por las reglas de la red pero en este campo todavía queda un largo trecho, especialmente cultural, por recorrer.

Su falta de “uso” no es sólo habitual en el mundo político (a pesar de ser considerada como uno de los tres pilares del gobierno abierto), también es muy habitual en el mundo empresarial e incluso en el mundo académico, donde las colaboraciones suelen ser una contada excepción y la combinación del yo me lo guiso yo me lo como y el do ut des siguen siendo las normas habituales de comportamiento. Hoy en día la colaboración parece aplicarse sólo cuando no hay dinero o notoriedad por medio. Todavía es poco habitual colaborar sin pedir nada a cambio, compartir contactos, involucrar a otros más especializados en un proyecto profesional, e incluso retuitear algún éxito de la “competencia”. Al final casi siempre intentamos hacer nosotros todo, vender nosotros todo, y conservar nuestros contactos e información en exclusiva… Así las cosas es difícil creer que caminamos irremisiblemente a una sociedad donde la colaboración sustituiría a la competencia.

La colaboración se materializa, entre otras cosas, en el gesto de pedir y que te pidan favores. La manera de hacerlo es, en mi opinión, bastante reveladora en la que se entiende la colaboración. Por eso, en base a experiencias muy recientes, he decidido reunir algunos pequeños “consejos” para pedir un favor:

1. Aunque pueda resultar evidente usa el “por favor”. Hay personas que parece que te hacen el favor de pedirte un favor, piden favores como si repartieran condecoraciones, como haciendo “que parezca un accidente”.
2. Ahórrale a la secretaria. El favor se justifica en cierta relación de confianza, no crees innecesariamente intermediarios.
3. Intenta no jugar en casa. Desplázate a su oficina o queda en un sitio que venga bien a la otra persona.
4. Intentar llegar puntual, no hagas esperar… cualquier cosa que no añada un esfuerzo adicional al favor que pretendes.
5. Piensa qué le puede aportar al otro lo que le estas pidiendo, trata de plantear tu proyecto de manera que pueda sacar algún tipo de beneficio real.
6. Mide el grado de confianza y la capacidad de interlocutor. Ni abuses, ni obligues a decir que no, y por si acaso deja siempre la puerta del no muy abierta.
7. Pide cosas “serias”, y que no puedas conseguir de otra manera. Que el favor no sea una vía para ahorrarte esfuerzo.
8. Deja claro la importancia de la ayuda que solicitas y la idoneidad de la persona a la que estás pidiendo el favor.
9. Ofrece toda la información, incluyendo efectos secundarios y posibles daños colaterales.
10. No plantees nunca tu propuesta en términos de reciprocidad: “como yo te he…” pero no dejes de pensar nunca en otras formas de ayudar al otro, aunque no tengan una relación directa con tu proyecto.
11. Da las gracias… (e intenta pagar la cuenta)
12. No seas pesado en el seguimiento de si ha podido hacer aquello a lo que se comprometió pero…no dejes de mantenerle informado de los avances relacionados con tu propuesta (aunque no estén directamente relacionados).

¿Se te ocurren otros consejos?

PS. A pesar del tono un poco negativo del post, sigo pensando que, como decía Carmen Díez de Rivera, “La generosidad es la forma suprema de la inteligencia”, y que invertir en los demás sigue siendo la mejor inversión, aunque a veces parezca que “toda buena obra tiene su justo castigo”. Los que me conocen tendrán que decir si consigo ponerlo en práctica.

Mapa de relaciones y afectos

Celebrar el cumpleaños, sobre todo si son 40, es una buena excusa para reflexionar sobre lo vivido, lo dejado de vivir, errores y aciertos, omisiones (siempre las omisiones) y también sobre las relaciones, que hoy en día determinan una gran parte de nuestra vida. Quizás por eso decidí comenzar un experimento que tiene que ver con las redes de relaciones y afectos y sus canales de comunicación. (el año pasado hice un primer intento pero no logro encontrar la información).

Se trataba de llevar la contabilidad de las felicitaciones recibidas durante esos días y clasificarlas en función del canal y el origen geográfico. Puede que a algunos, éste ejercicio de disección relacional les parezca frío, inútil o un pelín exhibicionista pero estoy convencido que un mapa de mis relaciones personales me puede dar muchas pistas para entender y mejorar la calidad de estas, convencido que en la sociedad red, las relaciones personales son la gasolina que mueve el trabajo, el conocimiento, el ocio… la vida.

Empecemos con los datos:
Mensajes recibidos: 280

Conocidos fisicamente: 280
Conocidos sólo virtualmente: 0

Primer mensaje recibido (hora española): 26/9 a las 19.50 (desde la India)
Último mensaje recibido (hora española): 28/9 a las 7: 30 (desde EEUU)

Canales utilizados:
Felicitaciones en persona: 15
Felicitaciones por telefono 14
Felicitaciones vía mail: 18
Felicitaciones vía SMS: 6
Felicitaciones vía facebook 147 (5 mensajes)
Felicitaciones vía Whatsapp 82
Felicitaciones víaTwitter público: 9
Felicitaciones repetidas: 16

Origen de las felicitaciones no españolas:
México 9
Brasil 8
Argentina 7
EEUU 7
Venezuela 4
Chile 4
Ecuador 3
El Salvador 2
Colombia 2
Rep checa 1
Bolivia 1
Italia 1
Uk 1
Polonia 1
India 1
Alemania 1
China 1
Perú 1
Nicaragua 1
TOTAL: 56 (21%)

A la luz de esta información, que se podría profundizar todavía más, me vienen a la cabeza una serie de reflexiones:

– Los días en la globalización tienen 35 horas
– El peso de lo internacional en las relaciones sigue creciendo, más del 20% de mis relaciones viven fuera de España.
– Lo presencial es imprescindible, he conocido en persona a todas las personas que me han felicitado.
– Los vínculos débiles y fuertes se distribuyen, esencialmente en función del canal. 29 personales (llamadas o presencial), 88 intermedios (whatsapp y sms), no se exactamente dónde meter el mail (18) y 161 más impersonales (facebook y twitter). Los vínculos debiles utilizan los canales más generales, y más sencillos, como facebook, donde el uso de las herramientas adecuadas (el recordatorio de cumpleaños) y la facilidad tienen un efecto multiplicador.